Enseñanzas colaterales

Curiosamente, lo que queda en la memoria del día a día con los antiguos profesores son las “enseñanzas colaterales”, esas que aprendías de ellos independiente de las asignaturas que impartían.

Escribe en este blog un ex profesor de mis hijos, que me ha enseñado muchas cosas, al igual que se las ha enseñado a mis hijos. Puedo hoy compartir la más tonta de ellas, una simpleza que me ha facilitado la vida numerosísimas veces y que cada vez que la pongo en práctica me hace acordarme de él.

Llegué un poco tarde a recoger a los niños al cole porque me retrasó mi incapacidad para abrir un bote de conserva de cristal. Al comentarlo, me enseñó la forma infalible: haciendo palanca con un cuchillo. Una vez que entra aire entre la tapa y el bote, se puede desenroscar con facilidad pasmosa. Seguro que ya lo conocías. Pero si no, no te olvidarás de esta entrada jamás. Te lo garantizo.

¿Y tú? ¿Qué recuerdos sencillos guardas de tus mayores?

Deja una respuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s